miércoles, 28 de mayo de 2008

Lago Balaton (17 y 18 de mayo)

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El Corsa sigue cumpliendo kilómetros, esta vez pitamos los ochenta y nueve mil por carreteras húngaras.

Para que observéis las cercanías en las que nos movemos


El lago Balaton queda a unos 230 Km. de Zagreb y las guías turísticas lo venden, a falta de pan, como la playa de Hungría. Aunque a diferencia de nuestro amigo tejano del hostel, que estaba muy disappointing con las playas de grass, nosotros ya estábamos concienciados en no encontrar playas de arena. De todas formas nos sorprendió que estas playas de césped, estaban acotadas por verjas y disponían de vestuarios, tienda de gominolas y todos los complementos de cualquier piscina municipal. Para seguir con las críticas, acostumbrados a las aguas cristalinas del adriático, las aguas del lago, cuya profundidad media es de tres metros, eran bastante turbias y finalmente como último reproche, la pista para bicicletas que rodea el lago, se encuentra en muchas ocasiones tan alejada del lago que este ni siquiera se ve.


...para hacerse una idea del lago...

El castillo de Keszthely

Pero no vamos a pintar toda la excursión de negro, quien sabe si nos denuncia la agencia de turismo húngara o cualquier otra institución, ahora que nos siguen tan de cerca medios periodísticos tan plurales e imparciales. Las poblaciones que visitamos valían la pena, el palacio de Keszthely y las casas señoriales pertenecientes en otro tiempo a la elite del partido comunista de Balatonfüred (también su fuente de agua mineral con gas). También son muy bellas las vistas del lago al atardecer desde la península de Tihany.

La bahía de Tihany

Para acabar, un breve comentario sobre el balneario de Hévíz, donde se encuentra un lago de agua caliente a 36º C, en el que infinidad de ancianos húngaros y alemanes chapotean con un flotador en el cuello. Queremos hacer un llamamiento al nostre amic toni y decirle que deje su estresante vida laboral como periodista extorsionador y se retire en este lindo pueblo al sur de Hungría a pasar sus días.

El balneario de Hévíz